Ser.
El lenguaje termina en un mundo
en el que la carta más espontánea
es mierda líquida y juicio del alma
que vulnera el orden metafísico.
Se plantean reveladoras palabras
y preguntas donde mi pensamiento
es el ombligo del que surge un problema complejo posible
que se ha instalado en la psiquey se constituye, quedado sea,
en el lejano abismo del mundo;grave universo de las afueras,
donde omitir es igual a fracasar.
Tal cual sea dicho.
Tiempo postal que me obliga a tragar más pruebas,
a seguir viviendo, a esperar lo siempre visto
y a respirar vidas por las que podría ser más que otros.
Deseo haber necesitado el encuentro del aburrimiento
si la sucesión fuera siempre su fondo con el país en llamas.